Una de las últimas tendencias en el disfrute del vino es el maridaje sonoro. La música y el vino comparten esa capacidad de hacer sentir, porque lo que se escucha puede influir en lo que se siente e, incluso, en el sabor del vino que se esté degustando en ese momento.

Además, el maridaje sonoro se ha convertido en una gran apuesta de Enocultura, en la que se llega a convertir una cata de vino en auténticas sesiones de Musicoterapia.

Ya el conocido informe realizado en 2011 por la Universidad Heriot Watt de Edimburgo y liderado por el psicólogo y profesor Adrian North, confirmó de forma científica que la música influye en el sabor del vino.

Cuando la relación entre música y vino es la acertada, la experiencia puede multiplicar la sensación de placer, tal y como sucede cuando se armoniza un vino con el plato adecuado. Sin embargo, no son ni el gusto ni el olfato los órganos estimulados, sino el oído.

Vino y música son melodías, vibraciones que nuestro cuerpo percibe de modos distintos pero que pueden potenciarse recíprocamente.

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¿Quién no ha acompañado alguna vez la degustación de un buen vino con su disco favorito? o simplemente, ¿quién no recuerda la banda sonora de esos momentos especiales acompañados de alguna que otra copita de vino? Todo esto se corresponde con la teoría cognitiva que establece que la música estimula áreas específicas del cerebro.  Somos seres a los que nos encanta asociar melodías con momentos y fusionarlos con otras percepciones. Entonces, ¿por qué no hacerlo con el vino?

El vino encierra todo un conjunto de aromas, gustos y sensaciones que casi se pueden tocar, pero también es un universo sonoro. Y no solo eso, es capaz de expresar su melodía a través del gusto.




Volviendo a la investigación de North, ese estudio demuestra la relación entre vino y música y afirma que existe una música indicada para cada tipo vino.

 

 

Según los sonidos que se escuchen en el momento de la cata, cambiará de un modo u otro el sabor y nuestra percepción del vino. 

Una de las investigaciones realizadas para el estudio se desarrolló en los supermercados, demostrando que las personas son cinco veces más proclives a comprar vino francés si se utiliza música ambiental con acordeones. Llegados a este punto, se puede hablar del surgimiento de un nuevo concepto de armonía, el maridaje sonoro.

De ahora en adelante, entra en acción una tercera variable que provocará la fusión perfecta entre gastronomía, vino y música y dará lugar a experiencias inigualables.

Esta asociación de vino y música cada vez está más de moda. Por este motivo, cada día se encuentran más iniciativas de maridaje sonoro entre la parrilla de eventos de nuestro país

En las llamadas muestras de vino y música, las mejores catas de vino están acompañadas por conciertos de todo tipo, donde se puede disfrutar de muestras de jazz y música clásica o de auténticos conciertos de rock.

Festivales donde música y vino son protagonistas

El hecho de tomarse una copa de vino en un festival de música seguro que no sorprende a nadie, pues el consumo de alcohol y la música en directo han ido de la mano desde siempre. Y también llevan muchos años en funcionamiento los festivales del vino, que ofrecen la oportunidad de probar lo mejor de la región en cuestión.

Poco a poco la relación entre ambos elementos se ha ido estrechando y ahora los organizadores buscan presentar grandes festivales de música en viñedos, castillos, bodegas y valles vinícolas mostrando no solo un cartel estelar, sino también los productos que ofrece la sede del festival.

Desde California hasta Borgoña, pasando por Australia y España, se organizan festivales que combinan dos grandes placeres de la vida: el vino y la música.

Entre estos festivales destacan los internacionales: Wine & Music Valley en el Valle del Douro (Portugal), BottleRock Napa Valley en Caliornia (Estados Unidos), Outside Lands en San Francisco (Estados Unidos), Wine Machine en McLaren Vale (Australia), Grapevine Gathering (Australia) y Rootstock en la región de Borgoña (Francia).

Y ya en España

MUWI La Rioja Music Fest porque La Rioja es, probablemente, la región española más famosa por su vino, donde se llevan cultivando viñedos desde la época romana… Hoy en día, el producto de la región es clave en el país así que es normal que la música en MUWI también venga del rico panorama español con actuaciones en bodegas. Además, es una magnífica oportunidad de vivir un evento cultural y social único en el interior de Bodegas Franco Españolas, una bodega emblemática con 130 años de historia.

Se trata de un festival único, con reconocimiento internacional, en el que se unen música y vino de una manera auténtica para convertirse en una experiencia mágica. El visitante tiene la posibilidad de vivir la cultura de La Rioja y disfrutar de las últimas tendencias musicales y de diseño.

Sonorama o Sonorama-Ribera es un festival de música que se celebra en la localidad burgalesa de Aranda de Duero desde 1998. Está organizado por la asociación cultural, y sin ánimo de lucro, Art de Troya, a mediados de agosto de cada año, con el que intenta dar a conocer las nuevas tendencias culturales en todos los ámbitos de la escena musical nacional. 

Edición tras edición, se ha consolidado como uno de los festivales mejor valorados de la escena musical española.

Ribeira Sacra Festival se ha convertido en una de las citas musicales más especiales del calendario estival que tiene lugar en un marco natural de excepción, la Ribeira Sacra. Se trata de una experiencia única que invita a reconocer mediante los sentidos el valor de un paisaje inolvidable. Un patrimonio natural que acoge y potencia, cada año, un evento que no sería el mismo en otro lugar del mundo.

Tanto los que ya conocen el entorno como los que se acercan por vez primera caen rendidos ante los encantos de un evento que convierte los rincones de un territorio candidato a Patrimonio de la Humanidad, en escenarios de conciertos, catas, degustaciones de cocina de autor, rutas y artesanía vitivinícola.

Festival Ribeiro Son de Viño es la combinación enomusical perfecta para descubrir, degustar y, sobre todo, para introducirse en la verdadera esencia gallega. Festival de verano por excelencia, se celebra en el mes de julio en el Náutico de San Vicente Do Mar en O’Grove, Pontevedra.  Un festival de casi 14 horas de actividades, charlas, catas, buena música y buen vino de la Denominación de Origen Ribeiro. Y con un paisaje de fondo increíble, la playa de La Lanzada, el encuentro reúne a un público de lo más fiel.

También se celebran charlas entre bodegueros y músicos para conocer en primera persona su particular visión de la cultura del vino. Se trata de acercarla al público más joven y, además de catas, conciertos y playa, también hay espacio para el diálogo entre bodegueros y artistas.

Evento Sarmiento aúna música independiente y vino en una cita única dentro del panorama festivalero español. El Evento Sarmiento es una de esas citas mágicas, especiales… y a las que es difícil acceder.

La música independiente y el vino armonizan a la perfección, y este festival lo ha demostrado año tras año en la localidad leonesa de Villafranca del Bierzo. Su espíritu son conciertos de calidad, íntimos y cercanos, ya que el aforo del festival es limitado. Una cita que reivindica el gusto por el directo sin masificaciones, prisas y en un entorno tan idílico como las bodegas del abandonado palacio de El Torreón y La Cabaña de los Pinos.

Pero si en el Evento Sarmiento los conciertos importan, no son menos las originales actividades creadas en torno al vino y la música. Vendimia y ludocatas o, lo que es lo mismo, monólogos con el vino como protagonista, catas divertidas en las que se canta a los vinos que tienen su propia playlist que cada uno puede escuchar y degustar en la soledad de sus auriculares.

Y para ilustrarte un poco, desde Nariz y Boca te queremos hacer un recorrido por algunos de estos festivales, a través de algunos vinos más representativos.

Para empezar, A Tornas dos Pasás 2017 es un tinto crianza de la bodega Luis Anxo Rodríguez Vázquez, situada en la Denominación de Origen Ribeiro. Su filosofía de trabajo es muy simple: utilización de los varietales autóctonos, recuperación de los terrenos arenoso-silíceos de ladera y prácticas de una viticultura de bajos rendimientos, manual y respetuosa con el medio ambiente. Este vino es el resultado del coupage de las variedades brancellao, caiño longo, caiño redondo y ferrol. Con 12 meses de crianza en barricas de roble francés, se muestra equilibrado y elegante

Este tinto es perfecto para acompañar asados, caza mayor, por ejemplo, ciervo, guisos y embutidos.

Nuestro itinerario continúa por la Comunidad de Castilla y León, en concreto en la provincia de Zamora, con Angelitos Negros 2018, un tinto de la Denominación de Origen Toro elaborado por Vinos y Viñedos de La Casa Maguila. Mediante un cuidadoso y tradicional método de elaboración esta bodega apuesta por un vino que refleje la vida de sus viñas, la frutosidad y acidez que le trasmite al vino. Este monovarietal de tinta de Toro se elabora con uvas procedentes de viñedos de entre 20 y 40 años. El suelo donde están plantados es de predominio arenoso-calizo. Tras la vinificación, tiene una crianza de seis meses en barricas de roble francés y americano, de uno y dos años.

Armoniza a la perfección con arroces de carne, carnes rojas a la parrilla, quesos semicurados, asados y carnes blancas con salsa.

Ahora, el recorrido llega a Burgos con El Arte de Vivir 2019 de Bodegas y Viñedos Neo. Este monovarietal de tempranillo se elabora con uvas procedentes de viñedos de La Horna con más de 60 años de edad. Tras la fermentación el vino se macera durante un periodo de diez días y al término realiza una leve crianza de cuatro meses en barricas mitad americanas y mitad francesas. Se trata de un ribera elegante y en perfecto equilibrio. Combina aromas a frutos rojos maduros, así como especias como la canela y algunas notas tostadas y avainilladas. En boca se muestra firme, elegante con taninos redondos, de final persistente.

Se disfruta bien con embutidos ibéricos, carnes rojas delicadas, pescados grasos, mariscos y arroces.

El próximo destino es León. Petit Pittacum 2019 es un tinto de Viñedos y Bodegas Pittacum, la bodega que quizá mejor refleja el carácter atlántico de los vinos del Bierzo. Este monovarietal de mencía procede de suelos arcillosos, más frescos, con viñas cultivadas sobre empinadas laderas orientadas al este y al norte. Son estos parajes los que este vino busca mostrar, pura expresión atlántica, fluida y golosa al mismo tiempo.

Este vino es el acompañante ideal de guisos tradicionales de legumbres, aves de corral, arroces, pulpo, pescados azules, chacinas, setas salteadas o guisadas, tortillas y empanadas de todo tipo.

Y este recorrido termina en la Comunidad Valenciana. Vermut Descaro de Bodegas Nodus. Solamente mirando la botella apetece probar este vermut blanco elaborado a partir de uva blanca macabeo. Muchos botánicos como la naranja, el pomelo, el cardamomo, la almendra amarga y algunos otros más, se unen para crear un vermut alegre, divertido y complejo, cuya boca sorprende por su frescura y suavidad.

Es un vermut perfecto para disfrutarlo solo, para acompañar cualquier clase de aperitivos o para acompañar tapas, encurtidos, mariscos, pescados y salazones.

Como veréis, armonizar música y vino se está convirtiendo en algo relativamente habitual entre los aficionados a ambas disciplinas y cada vez son más los eventos que los fusionan para acercarlos a un público más joven. Por eso, desde Nariz y Boca Vinos Inesperados os animamos a que, en cuanto se pueda, participéis en alguno de ellos. Estamos seguros que no os defraudará.