El próximo domingo 2 de mayo se celebra en España el Día de la Madre.Curiosamente, hasta 1965 este día se celebraba el 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción. Pero, a raíz de la declaración oficial del presidente de los Estados Unidos Wilson Woodrow, en que trasladó en su país este día al segundo domingo de mayo, se planteó hacer una distinción de las celebraciones: por un lado, la Inmaculada Concepción y, por otro, el Día de la Madre como celebración de la maternidad. Y es en 1965 cuando el día en el que se rinde homenaje a todas las madres se traslada al primer domingo de mayo, tal y como lo conocemos hoy.

Y hablando de madres, conviene hacer algunas puntualizaciones sobre la estrecha y a menudo desconocida relación que mantienen las mujeres con el mundo del vino.

Nadie duda ya que el vino ha dejado de ser cosa de hombres, tanto a la hora de elaborarlo y venderlo como de consumirlo. Y sí, se puede afirmar sin temor a equivocarse que a las mujeres les gusta el vino y que a las que son madres, también.

Por eso desde Nariz y Boca Vinos Inesperados te vamos a ayudar aencontrar las mejores propuestas de vinos para que puedas elegir un buen regalo para tu madre. Pero, antes de nada, os queremos hacer algunas precisiones sobre la relación que existe entre el vino y las mujeres, (y no, lo que os vamos a contar no tiene nada que ver con el famoso pasodoble).

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Desmontando mitos

El imparable éxito y la presencia de las mujeres en el mundo del vino es más que evidente. Intrépidas, aventureras, persistentes, competentes, creativas... Ellas representan un papel fundamental en todos los aspectos del negocio del vino, desde la producción hasta su consumo final.

Por eso, y sin ánimo de ofender a nadie, creemos que es muy importante señalar una serie de aspectos que son muy importantes a la hora de romper una lanza en favor del sector femenino y de sus conocimientos sobre el mundo del vino.

Partiendo de la máxima de que no existen vinos para mujeres, hay que señalar que hay algunos más suaves y/o más dulces que mucha gente cree que se dirigen o se centran en el público femenino. Lo cierto es que este tipo de vinos son, sobre todo, para personas que se inician en el mundo del vino o para los que de verdad les gustan, ya sean mujeres u hombres.

Por otro lado, todavía se producen algunas situaciones bastante sorprendentes. Por ejemplo, si una pareja va a almorzar o cenar a un restaurante, solo en el 4% de las ocasiones el sumiller, el jefe de sala o el camarero, por supuesto en el caso de que todos sean hombres, se le ofrece la carta de vinos a ella o, al menos, se tiene la consideración de preguntar cuál de los dos va a elegir el vino. Es algo que llama mucho la atención porque, en muchos casos, la que de verdad sabe de vino y tiene criterio es ella y no él.

Afortunadamente cada vez hay más y mejores mujeres sumilleres, que rompen moldes y que no solamente catan mejor que los hombres, sino que además están terminando con estos estereotipos de género a la hora de servir el vino.

Eso de que los rosados y los blancos son para ellas es un injustificado cliché porque casi el 50% de las mujeres prefiere el vino tinto. Es más, según las últimas encuestas las mujeres son las mayores consumidoras de vinos tintos potentes y con estructura.

Y seguimos con porcentajes a la hora de apuntar otro aspecto que esimportante dar a conocer, casi en el 80% de los casos son ellas las que compran el vino y un 60% lo bebe una o dos veces por semana.

Lo cierto es que las escuelas de enología están plagadas de mujeres y su asistencia triplica el dato de hace apenas diez años. También sucede lo mismo en la muy amplia oferta de cursos de cata.

Cada vez más nombres femeninos firman libros, críticas, reportajes o artículos sobre vinos, y entre viñas, barricas y botellas cada vez se mueven más manos y mentes femeninas.

En lo que se refiere a la enología, la pregunta que habría que hacerse es si existe alguna diferencia entre el vino hecho por hombres o por mujeres. Lo cierto es que a la hora de beber un vino no se necesita hablar de género, y los tópicos de ‘vino femenino’ o ‘vino masculino’ se han quedado anticuados. Estas calificaciones hacen referencia a patrones arcaicos que nada tienen que ver con el papel de la mujer ni del hombre actual.

A pesar de ganar terreno en la enología y la sumillería, en otras funciones como la dirección o gerencia de las bodegas y la gestión comercial se avanza a un ritmo más lento y siguen siendo campos donde la presencia femenina es mucho menor.

Pero si se quiere definir cuál es el papel que desarrollan actualmente las mujeres en el mundo del vino y para explicar cuál el perfil de las que trabajan en este sector, se podría decir que pisan fuerte, rompen moldes, están muy preparadas, son cosmopolitas y tienen las ideas muy claras, y, sin duda, han llegado para quedarse. Unas han tomado con decisión el testigo de una más o menos larga tradición familiar, a algunas se les podría calificar de outsiders y otras pueden presumir de haber abierto camino a las que vienen atrás. Pero atodas les une una gran pasión: el vino.

 





Y como muchas de ellas son madres, hemos preparado una selección de vinos con los que estamos seguros que triunfaréis a la hora de hacer un regalo a vuestra madre.

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Una buena idea sería Mil Historias Syrah 2018 de Bodegas Altolandon, unelegante monovarietal de syrah. Se trata de un vino ecológico, que se podría describir como fresco y alegre. Con una crianza de cuatro meses en barrica, se embotella y reposa durante un mínimo de ocho meses más antes de su comercialización. De color rojo guinda intenso, tiene una intensidad aromática media-alta. Vivo y suave, cuenta con una buena acidez.

Es un tinto perfecto para acompañar carnes rojas, estofados y guisos.

The Flower and the Bee 2019 de la Bodega Coto de Gomariz es un monovarietal de la muy gallega treixadura. La flor y la abeja son el principio de todo en la vid: la fecundación. De ahí su nombre y etiqueta. Cultivado bajo los principios de Masanobu Fukuoka, agricultor, biólogo y filósofo japonés, este blanco representa la filosofía de respeto a la naturaleza. Este blanco es fresco, divertido y muy mineral.

Se trata de un vino perfecto para acompañar mariscos y pescados con cierta complejidad como rodaballo, bacalao o salmón, y con carnes blancas y quesos de ligera curación.

Para las amantes del vermut, nada mejor que 13:30 La hora del vermut de Baronía de Turís. Se trata de un vermut de color caoba anaranjado que se elabora de manera artesanal a base de uva malvasía en Turís, Valencia. Destaca por su buen equilibrio entre dulzor, amargor y acidez. Además, tiene muchos matices para descubrir. Se aconseja tomarlo con hielo y una rodaja de naranja.

Orígenes 2018 de la Bodega Dehesa de Luna, es un coupage de cabernet sauvignon, tempranillo y syrah. Con un diseño muy atractivo para los amantes del vino, esta botella recoge la esencia de la perdiz roja, un ave solemne y refinada, clásica de la Dehesa de Luna.

Esta joya enológica está dispuesta a convertirse en una gran compañera para los platos más potentes, como la carne. Pero no siempre, y es que también puede aportar un toque de magia al marisco y al pescado.

El original Estay 2016 de la Bodega Dominio Dostares es un monovarietal de la variedad autóctona de León y Zamora prieto picudo. Este vino tiene una corta crianza de cuatro meses en barrica de roble francés y americano que permite que la variedad se exprese en sus matices primarios de frutos rojos y negros frescos.

Se trata de un tinto ideal para acompañar recetas de consistencia media como tapas y aperitivos, carnes blancas, paellas, pastas y platos de cuchara.

VO Versión Original 2016 de la Bodega Verónica Ortega. Las iniciales de la creadora de este tinto crianza también significan Versión Original. Las uvas de la variedad mencía con las que se elabora proceden de viñedos centenarios y dan lo mejor de sí tras una crianza en ánforas de barro cocido. Un tinto floral, con cierta tensión en boca que invita a beber más.

Este vino es perfecto como acompañante de asados, estofados, cordero a la parrilla, quesos semicurados y embutidos.

Y, por último, Nisia Las Suertes 2017 de Jorge Ordóñez. La verdejo con la que se elabora este blanco procede de un viñedo singular, la finca Las Suertes, quese encuentra a 850 metros sobre el nivel del mar, y que cuenta con suelos arenosos y muy pobres en nutrientes. El bajo rendimiento de sus cepas, sumado al mimo con el que se elabora y a su crianza sobre lías hacen de este un vino a tener muy en cuenta.

Se trata de un blanco ideal para disfrutarlo con arroces, y todo tipo de pescados y mariscos.

Con estas sugerencias estáis sobradamente preparados y asesorados para agasajar a vuestras madres como es debido y, además, acertar con vuestra elección. Ellas se lo merecen.

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